4 nov
Fragas do Eume: bosque atlántico, Caaveiro y ruta desde Santiago
Articolo disponibile solo in spagnolo.
Las Fragas do Eume son uno de los bosques atlánticos mejor conservados de Europa: un valle cerrado de robles, castaños, abedules y helechos que acompaña al río Eume en sus últimos kilómetros antes de llegar a la ría de Pontedeume. Casi todo lo que se escribe sobre ellas se queda en el sendero. Aquí va el día completo: cómo llegar desde Santiago, qué pasa con el acceso en temporada alta, dónde dejar la moto y qué hacer con el resto de la jornada.
Cómo llegar desde Santiago
De Santiago a Pontedeume hay unos 90 km. La forma rápida es la AP-9 hacia Ferrol, una hora larga sin prisas. Si prefieres carretera, puedes ir por la N-550 hasta Ordes y enlazar por la comarcal hacia Betanzos. Tardas más, pero tiene más curva y menos camión.
Pontedeume es la puerta del parque. Desde el puente sobre la ría sale la carretera que remonta el río por la margen derecha hacia el valle. Ese es el tramo bueno: estrecho, sombrío y con el río casi siempre a la vista entre los árboles.
Reposta en Pontedeume. Dentro del valle no hay gasolineras, y si después quieres subir hacia la presa o las montañas de Monfero, el siguiente surtidor queda lejos.
El acceso al parque: cuándo se cierra y cómo funciona
Esto es lo que más sorprende al que va por primera vez. En las épocas de más afluencia (normalmente verano, Semana Santa y algunos puentes y fines de semana) la carretera interior del parque se cierra a los vehículos particulares, y las motos van incluidas. Esos días el acceso hasta la zona de Caaveiro se hace en un autobús lanzadera que sale de las inmediaciones de Pontedeume, con plazas limitadas y reserva previa.
Las fechas, los horarios y la forma de reservar cambian cada año, así que consulta la web oficial del parque o la del Concello de Pontedeume antes de salir. En un día de agosto es fácil llegar sin reserva y quedarse fuera.
Fuera de esos periodos se puede entrar en moto hasta los aparcamientos del interior. Aun así, lo razonable es dejarla en el primer aparcamiento habilitado y seguir a pie. La carretera no tiene arcén y se estrecha mucho en los últimos kilómetros, y en ella te cruzas con caminantes, ciclistas y algún coche que sube despacio buscando sitio.
Dónde dejar la moto
Hay dos referencias claras:
- El centro de recepción de visitantes, al inicio del valle. Aparcamiento amplio y a la vista. Buena opción si vas con equipaje o si el parque está restringido.
- La zona de la pasarela y el puente de Santa Cristina, más adentro. Es el punto de partida habitual hacia Caaveiro, cuando el acceso está abierto.
El suelo de los aparcamientos del interior es de tierra o grava y tiene hojarasca casi todo el año. Usa la pata de cabra con cuidado y, si no tienes plancha, busca una piedra plana. Con lluvia el barro se endurece por la mañana y se ablanda por la tarde.
La subida al Mosteiro de Caaveiro
El Mosteiro de Caaveiro es la razón por la que mucha gente entra al valle. Lo fundaron en el siglo X sobre un espolón de roca en la confluencia del Eume con el río Sesín, y desde lejos parece colgado sobre el bosque. Lo más reconocible es la torre barroca de la iglesia, que asoma entre los árboles.
Desde la zona de la pasarela, el camino sigue el río y al final sube por un tramo empedrado bastante empinado. Las botas de moto valen para pasear, pero en esa cuesta resbalan, sobre todo con humedad. Si puedes, lleva calzado de suela blanda en el baúl o en la mochila.
El interior del monasterio no siempre se puede visitar y los horarios de apertura cambian según la temporada, así que confírmalos antes. Aunque lo encuentres cerrado, la subida merece la pena por la vista del valle.
Si te queda tiempo, el sendero del río entre la pasarela y los puentes colgantes es la otra caminata que justifica el viaje: casi llana, a la sombra y con el agua al lado.
La presa y el embalse del Eume
Aguas arriba, el valle se abre al embalse del Eume, cerrado por una presa de hormigón construida a mediados del siglo XX. No se llega por la carretera del parque: hay que salir del valle y rodear por las pistas y carreteras locales de la zona de Monfero y A Capela, en dirección a As Pontes.
Es un tramo para ir tranquilo:
- Carreteras estrechas y con el asfalto irregular, a veces con gravilla en el centro del carril.
- Camiones de madera: hay mucha explotación forestal y se encuentran en curvas ciegas.
- Ganado suelto en algunas aldeas de la parte alta. Vacas y algún caballo pueden aparecer en la calzada.
- Niebla: el valle la retiene por la mañana, sobre todo en otoño. Puede que abajo haga sol y arriba no veas a veinte metros.
Si quieres hacer este tramo con un recorrido probado, en nuestras rutas con track tienes el trazado cargado para el navegador, con los puntos de parada.
Cuándo ir para encontrar agua y poca gente
El mejor momento es de octubre a principios de diciembre. El río baja con caudal después de las primeras lluvias, los castaños y los robles cambian de color y ya no hay restricciones de acceso. La primavera, de abril a junio, es la segunda opción: todo está muy verde y hay menos gente que en verano.
En pleno verano el bosque sigue siendo fresco, pero el río va bajo, el parque se llena y lo más probable es que tengas que usar la lanzadera. Si solo puedes ir en verano, ve entre semana y llega temprano.
En invierno el valle es precioso, aunque hay que contar con días cortos, firme mojado casi siempre y musgo en las zonas de sombra. Vale la pena ir con un neumático en buen estado y sin prisa.
La vuelta por Betanzos
Para no repetir autopista, baja de Pontedeume hacia el sur por la N-651. En unos 20 km estás en Betanzos, con su casco medieval en cuesta y la tortilla que le ha dado fama. Lo tienes contado en qué ver en Betanzos. Desde allí a Santiago queda una hora aproximada por autovía.
Si te sobra un día, el plan se puede alargar hacia el norte: Ferrol queda a menos de media hora de Pontedeume, y en qué ver en Ferrol tienes la ciudad y la costa de alrededor. Para más escapadas de un día con salida y vuelta a la ciudad, mira qué ver cerca de Santiago de Compostela.
Organizar el día
Como referencia: sales de Santiago a las nueve, estás en Pontedeume hacia las diez y media, pasas la mañana en el valle y en Caaveiro, comes en Pontedeume o en Betanzos y vuelves por la tarde. Son unos 200 km en total, con margen para caminar sin mirar el reloj.
Si no tienes moto en Galicia, en alquiler de motos en Santiago puedes elegir la que mejor encaje con este tipo de carretera. Cuando tengas fecha, la reserva se hace en un par de minutos.
Foto: Miguel Branco — CC BY-SA 4.0, vía Wikimedia Commons.
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