26 ago
Isla de Ons: permiso, cómo llegar en moto y qué ver
La Illa de Ons está a poco más de una hora de Santiago y, aun así, es de los sitios de las Rías Baixas donde más gente se queda en tierra. No porque sea difícil llegar, sino porque el orden de los pasos importa: primero la autorización, después el billete de barco y solo entonces la carretera.
Es, además, la isla contraria a la Illa de Arousa, donde se entra por un puente y la moto llega hasta la arena. A Ons se va en barco, no circulan vehículos y todo lo que hagas allí lo harás andando. Conviene tenerlo claro antes de salir.
Primero la autorización, luego el billete
Ons forma parte del Parque Nacional Marítimo-Terrestre das Illas Atlánticas, junto con Cíes, Sálvora y Cortegada. Para desembarcar hace falta una autorización previa, gratuita, que se solicita por internet a la Xunta y que está sujeta a un cupo diario de visitantes. Solo cuando la tengas, con su código, tiene sentido comprar el pasaje: las navieras te lo van a pedir al emitir el billete.
El error habitual es hacerlo al revés, encontrarse con el cupo agotado y tener que cambiar el plan sobre la marcha. En verano, puentes y fines de semana con buena previsión, los días buenos se llenan con antelación. Si vas entre semana, el margen es mucho mayor.
Guarda la autorización en el móvil y también en captura o en papel. La cobertura en la isla es irregular y no querrás depender de ella justo en el control de embarque.
Desde qué puerto sale el barco
Hay varias salidas y no todas te convienen igual:
- Bueu: el puerto más próximo a la isla y la travesía más corta, en torno a veinte o veinticinco minutos. Es la opción lógica si vienes por la AP-9.
- Portonovo y Sanxenxo: más lejos, cerca de tres cuartos de hora de navegación, pero encajan perfectamente si quieres rodar la PO-308.
- Marín: alternativa menos concurrida, útil cuando las demás van justas de plazas.
El servicio es estacional: se concentra en Semana Santa, puentes y la temporada de verano. Fuera de esos meses puede sencillamente no haber barco, así que confirma con la naviera antes de salir de Santiago. Y en cuanto desembarques, apunta la hora del último barco de vuelta: si lo pierdes, no hay plan B.
La carretera hasta el embarque
Desde nuestra base en Santiago, las dos aproximaciones son distintas y ninguna es mala:
- A Bueu, unos 90 km y algo más de una hora: AP-9 hasta Pontevedra y luego la PO-551, que bordea la ría por el Morrazo. La segunda mitad es la buena.
- A Sanxenxo o Portonovo, unos 75 u 80 km: la PO-308 en cuanto dejas Pontevedra, con la ría siempre a la derecha.
Si embarcas en Portonovo, el regreso pide seguir la PO-308 hacia A Lanzada en lugar de volver por donde viniste: es el mejor tramo de asfalto del día y llegas con la luz de la tarde. Tienes ese enlace y otros varios en las carreteras que todo motero debería rodar en Galicia, y los tracks listos para el navegador en nuestras rutas.
Reposta en Pontevedra, Bueu o Sanxenxo antes de embarcar. En la isla no hay nada, y volver con la reserva puesta después de ocho horas fuera es una tontería evitable.
Dónde dejar la moto
La moto se queda en tierra el día entero, así que aparca con cabeza. En los puertos hay zonas de aparcamiento, pero en temporada alta se saturan: llega con media hora larga de margen sobre la salida del barco, sobre todo en Bueu.
Deja el casco con candado o llévatelo si no tienes dónde asegurarlo, y no dejes nada a la vista en las maletas. Busca sombra si puedes: son muchas horas al sol y el salitre de un puerto no perdona.
Qué ver en la isla
Desembarcas en O Curro, el pequeño núcleo del este. Desde ahí salen los senderos señalizados, y con un día da tiempo a lo esencial:
- Faro de Ons: el punto más alto de la isla, una subida de unos cuarenta minutos desde el puerto. Arriba tienes las Cíes al sur, la boca de la ría y, con día limpio, media costa. Si te gusta este tipo de plan, encaja con la ruta de los faros de Galicia.
- Buraco do Inferno: una sima abierta en la vertiente sur, por la que sube el ruido del mar desde abajo. Impresiona de verdad, pero el borde no está domesticado: acércate con la misma prudencia que en cualquier acantilado.
- Praia de Melide: la mejor playa de la isla, al norte, a unos cuarenta minutos andando. Si no quieres caminar, Area dos Cans está a un paso del puerto.
En total, entre ocho y diez kilómetros de caminos si lo haces completo. Nada exigente, pero constante.
Lo que solo se aprende yendo
- Manda el mar, no el calendario. Con mar de fondo o niebla cerrada las travesías se cancelan, y en las Rías Baixas eso pasa también en verano. Ten un plan alternativo en tierra por si acaso.
- La nortada aprieta en las tardes de julio y agosto: sube el viento, baja la sensación térmica y la vuelta en barco se nota. Lleva una capa cortavientos aunque salgas con treinta grados.
- Gaviotas. Ons tiene una colonia grande de gaivota patiamarela. En época de cría defienden el nido con decisión: no te salgas de los senderos y no te acerques a las zonas acotadas.
- Mira la marea antes de ir. Con bajamar, Melide y Area dos Cans ganan mucha arena; con pleamar, la playa se queda corta.
- Calzado. Las botas de carretera son incómodas para diez kilómetros de sendero. Llévate unas zapatillas en la maleta: es el consejo que más se agradece.
- Los servicios de la isla son limitados y estacionales. Agua, algo de comida y algo de efectivo, por si acaso.
Cuándo ir
Mayo, junio y septiembre son los mejores meses: hay barco, el cupo no está tan disputado, la isla no va llena y la luz de la tarde en el faro es otra cosa. Julio y agosto funcionan, pero exigen reservar autorización y billete con más antelación.
Si vas a hacerlo desde Santiago, lo tenemos resuelto: elige moto en nuestro alquiler en Santiago, reserva la fecha y sales por la mañana con tiempo de sobra para el primer barco. Y si preferís ir varios y que alguien se ocupe de la carretera y del reloj, échale un vistazo a las salidas en grupo.
