2 Sept
Islas Cíes: permiso, ferry y cómo organizar el día en moto
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Las Cíes son de esos sitios en los que la parte difícil no es llegar, sino organizarse. La moto no pisa la isla —no entra ningún vehículo—, pero decide todo lo demás: a qué hora sales de Santiago, desde qué puerto embarcas y cuánto tiempo pierdes en tierra. Y hay un orden que conviene respetar, porque hacerlo al revés es el error clásico: primero la autorización, después el billete. Comprar el ferry sin permiso no sirve de nada.
El permiso va antes que el billete
Las Cíes forman parte del Parque Nacional das Illas Atlánticas, y para desembarcar hace falta una autorización de la Xunta. Es gratuita, se saca por internet y es independiente del billete del barco: son dos trámites distintos, en dos webs distintas. En temporada alta hay un cupo diario de visitantes, y en julio y agosto —sobre todo fines de semana— ese cupo se agota con días de antelación.
El orden correcto, entonces: sacas la autorización para la fecha que quieras, y con el código que te dan compras el billete. Guarda el justificante en el móvil y, ya que estás, hazle una captura: la cobertura en el puerto un sábado de agosto es la que es. Te lo pueden pedir al embarcar.
Si esto te suena, es porque es el mismo esquema que en la isla de Ons, aunque allí el cupo aprieta bastante menos. Si dudas entre las dos islas y vas con el tiempo justo, Ons se resuelve con menos planificación.
Vigo, Cangas o Baiona: el puerto cambia el día
A las Cíes se llega en barco desde tres sitios, y elegir uno u otro no es un detalle menor.
- Vigo. Es el puerto con más frecuencias y el más previsible en temporada. Desde Santiago son unos 90 km por la AP-9, algo menos de una hora y media puerta a puerta contando el tráfico de entrada a la ciudad. La travesía ronda los tres cuartos de hora.
- Cangas. Al otro lado de la ría, cruzando el puente de Rande. Distancia parecida, pero la llegada es mucho más tranquila: un pueblo en lugar de una ciudad, y una travesía más corta.
- Baiona. El más alejado —unos 110 km— y el más estacional, pero el trayecto por la costa sur compensa si vas a hacer noche por la zona.
En moto, Cangas suele ser la opción más cómoda: menos ciudad, menos semáforos y una salida de la ría preciosa. Si vas en grupo, además, aparcar seis motos juntas en Cangas es un problema mucho menor que en Vigo. Nuestras salidas en grupo por las Rías Baixas suelen tirar por ahí precisamente por eso.
Dónde dejas la moto
Este es el dato que ninguna guía cuenta, porque casi todas están escritas para quien va en coche. Vas a estar fuera entre seis y ocho horas, así que la moto se queda sola medio día en zona portuaria.
Lo que funciona:
- Aparcar a la vista, en zona con paso de gente, no en un rincón apartado.
- Candado de disco con recordatorio y, si puedes, una cadena a un punto fijo.
- Vaciar el baúl de lo que te importe. El casco dentro del baúl, no colgado del retrovisor.
- Nada de guantes ni intercomunicador a la vista.
Y una ventaja real frente al coche: en pleno agosto, encontrar sitio para una moto cerca de la estación marítima es cuestión de minutos, mientras el resto da vueltas buscando plaza. Es de las pocas veces en que llegar en moto a una ciudad grande te ahorra media hora limpia.
Cómo cuadra el día desde Santiago
El encaje horario es lo que decide si el día sale redondo o corriendo. Los barcos de ida concentran las salidas por la mañana y los de vuelta a media tarde, así que se trabaja hacia atrás: mira primero la hora del último regreso, resta la travesía y calcula desde ahí.
Un esquema que funciona: salir de Santiago temprano, con la primera hora de carretera cuando aún hay poco tráfico; llegar al puerto con margen de sobra —no vayas justo, embarcar con cupo lleva su rato—; pasar el día en la isla; y volver con luz. Reposta antes de salir o en la propia AP-9: en el entorno del puerto, un domingo por la tarde, no siempre es fácil.
Si te sobra tarde a la vuelta, la playa de Samil queda a un paso de Vigo y es un buen sitio para estirar las piernas antes de subir. Y si prefieres alargar el viaje, la subida por la costa hasta A Lanzada es una de las mejores tardes de conducción de las Rías Baixas. Los tracks de esos tramos están en nuestra sección de rutas, listos para meter en el navegador.
Qué hay en la isla (y qué no)
Rodas es la playa larga de arena blanca que sale en todas las fotos, con el lago dos Nenos detrás. Es lo primero que ves al bajar del barco y donde se queda la mayoría. Merece la pena andar veinte minutos más: la isla se vacía rápido en cuanto tomas cualquier sendero.
La subida al faro de Cíes es el paseo grande: alrededor de una hora larga de ascenso, sin sombra y con desnivel constante, pero la vista de las tres islas desde arriba justifica cada metro. El mirador del Alto do Príncipe es una alternativa más corta con casi la misma recompensa.
Lo que no hay: sombra fiable, tiendas donde reponer o cobertura decente en media isla. Los servicios son mínimos y estacionales, así que sube agua desde el barco —más de la que crees— y algo de comer. Calzado cerrado, aunque vayas a la playa: los senderos son de tierra y piedra suelta.
Otro detalle de temporada: en primavera las gaviotas patiamarillas crían por toda la isla y son territoriales cerca del nido. No es peligroso, pero si una empieza a sobrevolarte gritando, lo sensato es apartarse del camino unos metros y seguir.
Cuándo ir
Junio y septiembre son la respuesta. Hay barcos, el cupo no aprieta tanto y la isla se disfruta sin la masificación de agosto. Julio y agosto exigen sacar la autorización con bastante antelación.
Dos cosas del tiempo que conviene saber. La primera, la niebla: las mañanas de verano en la ría amanecen con frecuencia cerradas y despejan a media mañana, así que no juzgues el día por lo que ves al arrancar en Santiago. La segunda, el viento: en cubierta se navega fresco incluso en pleno julio, y el nordés levanta marejada en la bocana. Si te mareas, elige la travesía corta desde Cangas y ve en la parte central del barco.
Para la carretera, lo de siempre en Galicia: el firme mojado a primera hora aunque no haya llovido, y ojo con las secundarias del Morrazo, donde no es raro encontrar animales sueltos o restos de arena en las curvas.
Si vienes sin moto
Si llegas a Santiago en tren o en avión, puedes montar el plan completo desde aquí: alquilamos motos en Santiago con casco, baúl y seguro incluidos, y te preparamos la ruta hasta el puerto que elijas. La autorización de las Cíes la tienes que sacar tú —es nominativa—, pero del resto nos encargamos nosotros. Escríbenos con la fecha y lo cuadramos.
Foto: 2008dago21 — CC BY-SA 3.0, vía Wikimedia Commons.
