Ride Galicia

25 Aug

Playa de Samil (Vigo) en moto: cómo llegar y qué ver cerca

This article is only available in Spanish.

Playa de Samil (Vigo) en moto: cómo llegar y qué ver cerca

Samil aparece en todas las listas como la playa urbana de Vigo: un kilómetro largo de arena, paseo marítimo, piscinas, gente. Todo eso es cierto y no es lo interesante. Lo interesante es que Samil es donde termina la ciudad y empieza una carretera que bordea la ría hacia el oeste, y que en la otra orilla, a menos de una hora, hay unos miradores desde los que se ven las Cíes enteras sin subir a ningún barco.

Esta guía trata Samil como punto de partida. Es el plan de un día completo desde Santiago, con la moto como forma de llegar y de moverse por una zona donde el coche, en agosto, es un estorbo.

Cómo llegar desde Santiago

Son unos 90 km por la AP-9, algo más de una hora sin paradas. Es autopista de peaje, cómoda y aburrida: la que se usa para llegar, no para disfrutar. Si prefieres que el trayecto forme parte del día, la alternativa por Pontevedra y la costa de las Rías Baixas alarga la cosa hasta las dos horas largas y merece la pena; algunas de esas carreteras están en las cinco carreteras de Galicia que todo motero debería rodar.

Llegando a Vigo, la ciudad se atraviesa por la costa. Samil está a unos 5 km del centro, siempre hacia el oeste, con el mar a la derecha. Es imposible pasarse de largo.

Aparcar en Samil, que es el verdadero problema

En moto, llegar a Samil no tiene ningún misterio. Aparcar en un domingo de agosto, sí. La explanada principal se llena a media mañana y los coches empiezan a dar vueltas en cuanto abre el chiringuito. Con la moto la vida es más fácil: hay huecos entre los aparcamientos escalonados a lo largo del paseo, y siempre queda la zona de las piscinas, algo más adelante.

Dos avisos de quien ha vuelto a la moto con arena hasta en el depósito. El primero: evita dejarla al borde de la arena si sopla del norte, porque en unas horas te llevas media playa puesta. El segundo: la carretera del paseo tiene bandas reductoras y bastante peatón despistado cruzando fuera de los pasos. No es sitio para acelerar.

La carretera de la costa

Al salir de Samil hacia el oeste, la avenida se convierte en una carretera que va enlazando playas: A Fontaíña, O Vao con la isla de Toralla y su pasarela, y después Canido, ya casi fuera de la ciudad. Son unos 8 km en total, se hacen en veinte minutos parando, y cambian por completo la idea que uno tiene de Vigo. La ría se abre a la izquierda, aparecen las bateas y, al fondo, la silueta de las Cíes.

Desde Canido puedes seguir hacia Baiona y encadenar el sur, o darte la vuelta y cruzar a la otra orilla, que es lo que de verdad recomendamos.

Al otro lado de la ría: Cabo Home y la Costa da Vela

Para pasar a la península del Morrazo se cruza el puente de Rande, en la AP-9, y se baja hacia Moaña y Cangas. Son unos 30-35 km desde Samil, cerca de una hora contando el tráfico de Vigo. Hay también un ferry entre Vigo y Cangas que admite pasajeros; no damos horarios porque cambian con la temporada, así que consúltalos el mismo día si te tienta cruzar navegando.

Desde Cangas, una carretera estrecha sube hacia Donón y la Costa da Vela. Los últimos kilómetros son de curva cerrada, firme irregular y muros de piedra a ambos lados: se disfruta a ritmo tranquilo, y conviene ir atento porque en esa zona todavía aparece algún caballo suelto en el arcén, sobre todo a primera hora. Abajo quedan las playas de Melide y Barra, y enfrente, muy cerca, las Cíes.

En Donón no cuentes con gasolinera. Reposta en Cangas o antes de salir de Vigo y te quitas el problema.

Monte do Facho se sube a pie

Este es el error clásico. Al Monte do Facho no se llega rodando: se deja la moto en el aparcamiento de Donón y se sube andando, entre veinte y treinta minutos de sendero en cuesta. Arriba hay restos de un santuario galaico-romano y una panorámica que abarca la boca de la ría entera. Lleva calzado con el que puedas caminar; con botas de moto rígidas se hace largo.

El faro de Cabo Home tiene el mismo esquema: aparcamiento y un tramo a pie. Si te gustan estas torres, tenemos la lista completa en la ruta de los faros de Galicia.

Cuándo ir

En verano, la nortada. Es un viento del norte que en las Rías Baixas se levanta muchas tardes y baja la sensación térmica de golpe: a mediodía estás en manga corta y a las seis quieres la chaqueta. Llévala aunque salgas con treinta grados de Santiago.

La niebla no es un problema aquí como lo es en la Costa da Morte, pero las mañanas de julio pueden amanecer cerradas y despejar hacia el mediodía. Si tu objetivo son los miradores, no madrugues: no verás nada.

Y la luz. Esta orilla mira al oeste, y el sol se pone justo detrás de las Cíes. Es la mejor hora del día con diferencia, y la razón por la que este plan funciona mejor empezando tarde: costa de Vigo por la mañana, Morrazo a mediodía, y de vuelta a Samil o a Cangas para el atardecer.

Si tienes el día entero

Desde Donón puedes cerrar la vuelta al Morrazo por Hío, con su crucero de piedra, y salir hacia Bueu y Pontevedra por la carretera que va en alto sobre la ría. Son unos 50 km más y devuelve a la AP-9 sin tener que deshacer el camino. Encaja bien con la Illa de Arousa si quieres partir el fin de semana en dos días.

Para moverte por esta zona funciona mejor una moto ágil que una maleta grande: los últimos kilómetros hasta Donón son estrechos y hay que maniobrar. Puedes ver las motos disponibles y salir desde nuestra base con el alquiler en Santiago; si prefieres el track ya cargado en el navegador, tienes esta y otras en rutas. Y si lo tienes decidido, reserva con margen: los fines de semana de verano vuelan.

Samil, al final, no es el destino. Es la puerta.

Foto: N O E L | F E A N S — CC BY 2.0, vía Wikimedia Commons.jpg).

Back to the blog
WhatsApp