Ride Galicia

9 Sept

Playas de Sanxenxo en moto: cuáles merecen la parada

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Playas de Sanxenxo en moto: cuáles merecen la parada

Sanxenxo concentra en unos doce kilómetros de costa más arenales que cualquier otro tramo de las Rías Baixas. El problema no es encontrarlos: es llegar. En julio y agosto la travesía se convierte en una cola lenta y dar con sitio para el coche cerca de la arena puede costar tres cuartos de hora largos. En moto ese problema desaparece, y con él la lógica del día: en vez de elegir una playa y quedarte, puedes hacer cuatro en una tarde y quedarte en la que mejor esté.

Desde Santiago son unos 75 km, poco más de una hora por autopista hasta Pontevedra y luego la PO-308 hacia el oeste. Es un trayecto sin gracia hasta que aparece la ría; lo bueno empieza cuando entras en la costa.

De este a oeste: qué es cada playa

La villa se recorre de forma natural en un solo sentido, siguiendo la PO-308. Estas son, aproximadamente en ese orden, las paradas que justifican bajarse.

Areas

La primera si vienes de Pontevedra. Arenal amplio, abrigado y de agua tranquila, con el fondo que baja muy poco a poco: es la típica playa de familias con niños pequeños. Con marea baja gana bastante superficie y se camina mucho antes de cubrir. Buena opción para empezar el día antes de que el centro se llene.

Silgar y Panadeira

Silgar es la playa urbana de Sanxenxo, la del paseo, la más fotografiada y también la más concurrida. Tiene todo el servicio al lado y ese es su valor; si buscas tranquilidad, no es tu sitio en agosto. La Panadeira, pegada a ella, es una cala pequeña que funciona bien a primera hora o al final de la tarde, cuando el sol ya no le da de lleno.

Baltar

Ya en Portonovo, junto al puerto. Arena fina, ambiente animado y mucha vida alrededor. Es la playa de la que sale la gente andando desde el pueblo, así que se llena pronto pero también se vacía pronto: a partir de media tarde suele respirar.

Canelas, Montalvo y Major

Al oeste de Portonovo empieza el tramo que más compensa en moto, porque son playas encadenadas por carreteras secundarias cortas que en coche dan pereza y en moto son un juego. Canelas es abrigada y familiar. Montalvo es larga, más abierta y con más viento y oleaje —la que eligen quienes buscan olas—. Major y las calas de la zona de Paxariñas son más pequeñas y recogidas, con acceso a pie desde arriba y menos gente por pura pereza ajena.

Dónde dejar la moto

Esta es la parte que cambia el día. En el centro de Sanxenxo, las bolsas de aparcamiento de superficie están llenas desde media mañana y la moto se coloca sin drama en los laterales del paseo y en las calles que bajan a Silgar; el criterio es simple: no bloquees accesos peatonales ni rampas, que en verano hay control. En Portonovo, la zona del puerto es el punto natural. Y en las playas del oeste —Canelas, Montalvo, Major— hay explanadas de tierra junto a los accesos donde una moto entra siempre, aunque el coche lleve rato dando vueltas.

Dos avisos de sentido común: deja el casco con candado o llévatelo, y no dejes nada visible en las maletas. Y si la explanada es de arena suelta, busca suelo firme para el caballete o pon algo debajo; una moto cargada se hunde y se cae sola.

Cuándo ir y qué esperar del tiempo

La travesía es imposible en dos franjas: de once a una y media, cuando todo el mundo baja a la playa, y de siete a nueve, cuando todo el mundo vuelve y además cena. Si puedes elegir, entra temprano y muévete al oeste antes de mediodía; o llega a partir de las cuatro y aprovecha la tarde larga, que en julio hay luz hasta pasadas las diez.

En cuanto al clima, la nortada es la protagonista del verano: mañanas tranquilas y viento del norte que se levanta por la tarde y refresca de golpe. En las playas abiertas como Montalvo se nota mucho más que en las abrigadas. Las mañanas de agosto pueden amanecer con niebla cerrada que se abre a media mañana; no cambies de plan por lo que veas a las nueve. Y lleva siempre una capa más de la que crees necesitar: el trayecto de vuelta con el sol bajo y la humedad de la ría se hace fresco incluso en pleno agosto.

Repostar, mejor antes de entrar: hazlo en Pontevedra o al dejar la autopista. En plena travesía, en temporada alta, entrar y salir de una gasolinera cuesta más tiempo del que parece.

Cómo encadenar el día

Un plan que funciona: salir de Santiago a media mañana, primera parada en Areas para un baño tranquilo, comer en Portonovo, tarde en Montalvo o en las calas del oeste cuando el centro está en su peor momento, y cerrar el día siguiendo la PO-308 hasta A Lanzada, que está a un cuarto de hora escaso y es el mejor sitio de la zona para ver ponerse el sol. Ese último tramo de carretera, con la ría a un lado, es la razón por la que mucha gente hace este recorrido en moto y no de otra forma.

Si te sobra un día, la zona da para más sin alejarse: la Illa de Arousa queda al norte, cruzando su puente, y hacia el sur está Samil y la costa de Vigo. Tres planos distintos de la misma ría en un fin de semana.

Antes de salir

Es un recorrido fácil, sin carreteras exigentes, apto para cualquier nivel: lo único que pide es paciencia con el tráfico y criterio para no adelantar donde no toca, porque en verano la PO-308 tiene mucho peatón y muchas incorporaciones ciegas.

Si no tienes moto aquí, la nuestra sale de Santiago y en una hora estás en la ría; puedes ver las motos disponibles y llevarte el track de esta zona junto a los de las demás rutas, que es la forma cómoda de no ir mirando el móvil en cada cruce. Cuando lo tengas claro, reserva con margen: los fines de semana de julio y agosto vuelan.

Foto: Luis Miguel Bugallo Sánchez (Lmbuga) — CC BY-SA 4.0, vía Wikimedia Commons.

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